Unidad: La CTA Autonóma, la CTA de los Trabajadores y la CGT junto a Organizaciones sociales y políticas movilizaron por las calles pampeanas. Una multitud marchó en rechazo a la Reforma Laboral " Regresiva y Antiobrera" de Milei. Hubo documento de unidad leido por representantes de las tres centrales.

Las tres Centrales Obreras marcharon en la capital pampeana junto a organizaciones sociales y políticas en claro rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Mieli y las patronales, la oligarquia y el FMI.
La CTA Autónoma y ATE conformaron una gran columna. La jornada come3nzó con la concentración en la plaza central de Santa Rosa, luego se leyó un documento de unidad. por la CGT leyó Lucas Corral del sindicato de farmacéuticos en representación de la CGT, Lilian Lopez secretaria general de CTAT y cerró Roxana Rechimont, sec gral de la CTAA y ATE.

Lucas Corral, representante de la CGT, fue el encargado de comenzar la lectura: “Hoy estamos acá porque el trabajo está siendo atacado, y cuando atacan al trabajo, atacan a todo el pueblo argentino, a las trabajadoras y a las trabajadores. El trabajo no es una variable económica, es un derecho fundamental, una herramienta de integración social y una condición indispensable para construir una sociedad justa”.
“La dignidad del trabajo es un pilar del desarrollo humano y social, y no vamos a permitir que la conviertan en mercancía”, señaló y expresó que las organizaciones sindicales y sociales expresan su “enérgico rechazo al proyecto regresivo de la reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional”. Argumentaron que se derogan derechos e introduce retrocesos. “Esta reforma solo encuentra antecedentes en los peores momentos de nuestra historia, como cuando se intentó disciplinar a la clase trabajadora por la fuerza hace 50 años en la última dictadura cívico-militar”, afirmó y denunció que el proyecto “no surge del diálogo democrático ni de la participación de las trabajadoras y los trabajadores. Pretende imponerse mediante acuerdos a espalda del pueblo, donde existe una maniobra política que entrega conquistas colectivas a cambio de migajas y compromete el futuro del trabajo en la Argentina”.

Lilia López -de la CTA de los Trabajadores- afirmó: “Quieren hacernos retroceder cien años, buscan romper la negociación colectiva, restringir el derecho de huelga, financiar despidos con recursos de la seguridad social, debilitar a las organizaciones sindicales, imponer techos salariales, legalizar la precarización laboral y arrebatar soberanía sobre nuestro tiempo de trabajo”.
“Quieren una clase trabajadora fragmentada, sin defensa colectiva y sometida a salarios bajos. Ya lo intentaron, prometieron empleo y lo que dejaron fue pérdida de puestos de trabajo, cierre de pymes y mayor precariedad. Hoy vuelven con el mismo modelo, un modelo que necesita debilitar derechos para facilitar despidos, ajustar salarios y desmantelar el entramado productivo nacional”, indicó y advirtió que en el proyecto “no hay un solo elemento que mejore la vida de las trabajadoras y los trabajadores. Por el contrario, responde a un proyecto económico que solo puede avanzar con trabajos precarios y sindicatos debilitados”.
Hizo hincapié en que “las transformaciones laborales deben construirse con las trabajadoras y los trabajadores en el centro, fortaleciendo el sistema de protección de derechos y ampliando garantías para toda la fuerza laboral. No aceptamos que se negocien derechos conquistados con décadas de lucha”.

Traición.
Roxana Rechimont –de la CTA Autónoma- fue la encargada de cerrar el discurso. Aseguró que el plan nacional de lucha continuará “con acciones de resistencia en todo el país”. Llamó a todas las organizaciones sindicales, a las trabajadoras y trabajadores, ocupados y desocupados, formales e informales, cuentapropistas, jubiladas y jubilados, pensionadas y pensionados, a la comunidad para “ser protagonistas de esta defensa colectiva”.
Por último dejó en claro que “no se tolerará la traición de las senadoras y senadores nacionales que voten a favor de esta reforma laboral regresiva”. Le exigieron a Daniel Kroneberger, a Victoria Huala y a Pablo Bensusán que “defiendan los intereses de los pampeanos y las pampeanas y que no traicionen al pueblo que lo eligió para estar en esas bancas. Cuando se ataca al trabajo, se ataca al pueblo, y cuando el pueblo se organiza, no hay reforma regresiva que pueda imponerse. No es modernización, es precarización”, finalizó.

Fotos: Prensa ATE - radio Kermes - El´Diario de La Pampa-
