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ATE fue uno de los que no firmó el acuerdo salarial porque "los $40.000 se los lleva la cuota de la casa o el bono del Sempre", indicó Roxana Rechimont. Blanca Oyarzún, Sec. politica del CDP cuestionó, en primer lugar, que el Ejecutivo provincial “no haya tomado la decisión política de mejorar la propuesta salarial”

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) de La Pampa rechazó la propuesta salarial presentada por el Ejecutivo provincial en la última mesa paritaria. La secretaria general del gremio, Roxana Rechimont, fundamentó la negativa al considerar que los montos ofrecidos quedan completamente desfasados frente al acelerado costo de vida local, e instó al Gobierno provincial a tomar decisiones políticas de fondo que protejan los ingresos estatales y toquen sectores de mayor capacidad económica. "Lo que está haciendo el gobierno de la provincia de La Pampa no alcanza. Hay que abrir otras puertas, hay que tocar otros intereses", sostuvo la dirigente gremial.

Rechimont aclaró que la postura de ATE no se mide en comparación con otros sectores —como la paritaria docente— dado que cada mesa aborda problemáticas y estructuras salariales con particularidades distintas. En el caso de los empleados amparados por la Ley 643, los trabajadores municipales y el personal de Salud (Ley 1279), la oferta resulta insuficiente para amortiguar el impacto inflacionario.

La dirigencia sindical remarcó la urgente necesidad de discutir una canasta básica elaborada con parámetros pampeanos, al entender que las mediciones oficiales del INDEC omiten gastos insustituibles de la vida cotidiana.

"En esa canasta nacional no están los alquileres, ni el servicio de celular e internet, que hoy son herramientas fundamentales. Para no ser pobre en nuestra región pampeana, el costo de vida real de una familia tipo ronda entre $1.800.000 y $1.900.000, mientras que el haber mínimo fijado por el INDEC se queda extremadamente corto", sostuvo Rechimont en declaraciones al streaming Mirá.

Aumentos absorbidos

Desde ATE advirtieron que los montos acordados en la oferta oficial se diluyen de inmediato frente a los constantes incrementos en servicios clave y vivienda pública:

Sube de vivienda e insumos de salud: Los incrementos salariales ofrecidos ($40.000 promedio para ciertas categorías) son absorbidos automáticamente por la suba mensual en las cuotas del Instituto Provincial de la Vivienda (IPAV) y por el reciente aumento del bono consulta de la obra social SEMPRE, que alcanzó los $6.000.

Impacto en tarifas y endeudamiento: Rechimont alertó sobre familias estatales a las que se les interrumpió el suministro de gas por facturas superiores a los $200.000, obligando a los trabajadores a financiar alimentos de primera necesidad en cuotas con tarjeta de crédito.

Precios de la canasta alimentaria: El gremio enfatizó que alimentarse de forma digna se ha vuelto el costo más severo para las familias, derivando en la restricción del consumo de carnes rojas y productos lácteos básicos.

"El problema que la provincia de La Pampa se volvió carísima. No podemos firmar una paritaria dónde venimos discutiendo costo de vida y vamos a cobrar a fin de mes 40,000 pesos que se lo lleva la cuota de la casa o el bono de consulta de la obra social", concluyó Rechimont.

Por su parte,  Blanca Isabel Oyarzún,  secretaria política de ATE, explicó los motivos por los cuales los representantes paritarios del gremio decidieron no firmar el acuerdo salarial trimestral alcanzado en la mesa de negociación con el Gobierno provincial.

Oyarzún cuestionó, en primer lugar, que el Ejecutivo provincial no haya tomado la decisión política de mejorar la propuesta salarial. En ese sentido, sostuvo que los incrementos acordados no permiten dar respuesta a las necesidades actuales de los trabajadores estatales.

Uno de los principales argumentos planteados por la dirigente fue el costo de vida en La Pampa. Por lo que consideró que “no alcanza con una recomposición que permita llegar a ese monto recién dentro de tres meses”.

“Es imposible vivir con estos salarios”, sostuvo Oyarzún, quien además afirmó que La Pampa se encuentra entre las provincias más caras del país.

Defensa de la paritaria y la cláusula gatillo

La secretaria Política de ATE también destacó la importancia de la mesa paritaria estatal pampeana y de la cláusula gatillo, mecanismos que, según remarcó, “deben ser defendidos”.

Sin embargo, cuestionó que el Gobierno provincial no haya utilizado la negociación para avanzar en una mejora concreta de los ingresos de los trabajadores.

“Reconocemos que los trabajadores estatales pampeanos tienen una mesa de negociación que no hay en otro lugar del país y también una cláusula gatillo que defendemos a ultranza”, planteó.

En ese marco, cuestionó las prioridades del Ejecutivo y sostuvo que, mientras no se toman decisiones para mejorar la situación salarial, sí se defienden otros intereses.

Obra social, viviendas y costo de vida

Oyarzún también incorporó otros reclamos que, según señaló, impactan directamente sobre el poder adquisitivo de los trabajadores estatales.

Entre ellos mencionó la situación de la obra social, al advertir que la cobertura es cada vez menor mientras aumentan los coseguros y el costo de los medicamentos.

También cuestionó los incrementos en las cuotas de las viviendas del IPAV. Según indicó, aumentos de alrededor de $30.000 en las cuotas terminan absorbiendo parte de las mejoras salariales obtenidas por los trabajadores. “Porque seguimos insistiendo que no queremos ser el pato de la boda”, expresó la dirigente.

Finalmente, Oyarzún sostuvo que el reclamo alcanza a los trabajadores comprendidos en las leyes 643, 1279, 2871, 3488 y 2343, y planteó la expectativa de que la discusión pueda retomarse con otra perspectiva.

En ese sentido, explicó que la decisión de no firmar el acuerdo trimestral apunta a esperar una nueva instancia de negociación. “Esperamos que en la próxima reunión paritaria de octubre puedan tomar las decisiones correctas para llevar tranquilidad a todos los trabajadores estatales de la provincia”, afirmó.